25-M. HACE UN AÑO.
El lunes se cumple un año de la primera victoria electoral del PP Andaluz en unas autonómicas. Una gesta histórica producto de muchos años de trabajo, un esfuerzo colectivo de miles de militantes y simpatizantes, de un proyecto común, pero sobre todo, el resultado de un gran liderazgo político, el de Javier Arenas en Andalucía. Parece cuanto menos injusto que el dos veces Presidente de la Junta, José Antonio Griñan, lo sea sin jamás haber ganado una sola elección popular. Así son los pactos de sillones. Así sabe jugar siempre la izquierda. Un año después son muy pocos ya los que dudan que nuestra autonomía ha perdido un gran Presidente y un año más. El bipartito socialista-comunista no ha sorprendido. Su resultado no es distinto a los terribles fracasos de los últimos gobiernos socialistas. Sólo que ahora las consecuencias son más terribles si lo unimos a la crisis. Más paro, más desgobierno y más corrupción. Es emocionante mirar atrás y recordar tantos años de kilómetros junto a Javier por toda Andalucía. Ejemplos tan impresionantes como los de aquellos militantes que sin pedir nada a cambio nunca faltaban en nuestros grandes mítines levantándose a las cuatro de la mañana para ir en autobús a la otra punta de nuestra comunidad. Grandes concejales de trabajo en solitario por los pueblos del interior. Nuestros más de 30.000 interventores y apoderados que nunca nos fallaron. El cariño de Alcaldes, Concejales, Diputados…pero sobre todo la ilusión por el Cambio en los ojos de miles de andaluces. Nunca podré olvidarlo. Pero un año después, con nuevas responsabilidades, con renovadas fuerzas e ilusiones, solo sirve mirar al futuro con confianza, con convicción y con seguridad. Entonces ya sabíamos que el Cambio en Andalucía era necesario, ahora es una extrema urgencia. Las base es la misma. Unidad, Trabajo y Compromiso. Ese ha sido siempre el secreto para avanzar y lo será seguro para, muy pronto, gobernar.
