Miércoles, 08 Septiembre 2010
Estas aquí: Home ARTICULOS UN PUENTE DE LOS GADITANOS
UN PUENTE DE LOS GADITANOS PDF Imprimir E-mail
Escrito por Antonio   
Viernes, 26 de Diciembre de 2008 00:00

Estos días hemos asistido atónitos a la nueva aportación de Zapatero y el PSOE al Bicentenario, una especie de web que bajo el nombre Resistencia 2012 constituye todo un despropósito con clara incompatibilidad de valores y principios propios de los que venimos a conmemorar. Ni los jóvenes antisistema de hoy son representativos de la juventud gaditana actual, ni siquiera de los valores que defendían los liberales del XIX. Incitar al conflicto, la confrontación, la revolución… en definitiva, luchar contra nuestra propia democracia parece que es la penúltima ocurrencia y manera de contribuir que el socialismo gobernante ha encontrado para ensalzar tan importante oportunidad para Cádiz y su Provincia.

Pero no estamos ante ninguna novedad. La estrategia parece que se repite, aunque no por insistir debemos aceptarla. Lo ocurrido con nuestro puente es prueba de ello.

Por más que lo intentan, los hechos no pueden cambiarse. Permanecen para toda la eternidad -la que puede proporcionar la Historia- como pruebas fehacientes de lo que alguien hizo. Para bien o para mal. Hay quien desde hace mucho intenta ignorarlos, deformarlos e incluso maltratarlos por si se consigue que los incautos los vean de otro modo. Pero los hechos son testarudos. Creo que fue Mark Twain el que sentenció que, antes que a los hechos, era preferible enfrentarse a las estadísticas que, fácilmente torturables, suelen cantar lo que se quiere que canten. Pero los hechos, no. Por ello, llama la atención la facilidad con que los ingenuos entran al trapo del nominalismo a propósito del nuevo puente de Cádiz.

Resulta que hay dos hechos contundentes como dos bloques del malecón. Uno, es que en 1812 no existía el PSOE. El segundo, que el nuevo puente de Cádiz es un proyecto del Partido Popular que Teófila Martínez ha defendido y promovido ante los gobiernos del Partido Popular y ante el actual gobierno del PSOE. Estos hechos no pueden cambiarse ni deformarse porque son tan evidentes como el Castillo de Santa Catalina.

Pero, si esto es así, ¿qué papel puede jugar el PSOE de Cádiz en estos eventos tan emocionantes y evocadores para la ciudad de Cádiz como son la Constitución de 1812 y el nuevo puente? Pues arrimar el hombro, sumarse y desechar el fácil electoralismo.

Por cierto y para colmo, el primero en hablar en las Cortes de Cádiz fue un cura liberal y no un militante socialista. ¿Habráse visto tamaña faena? De ahí, y seguro que se va entendiendo, procede la estrategia nominalista impulsada por un partido que lleva descomponiéndose demasiado tiempo y al que duele como unas banderillas negras que el todo Cádiz siga votando a su alcaldesa.

En aquella Isla, donde comenzaron las sesiones de nuestra primera democracia liberal y en aquel Cádiz libre de las Cortes, las personas se tiraban a la cabeza, no unos nombres, sino diccionarios enteros. Uno de aquellos diccionarios, el "Critico-Burlesco" de Bartolomé José Gallardo, un gaditano al que le dio por nacer en Campanario y al que las Cortes reunidas en San Felipe Neri nombraron bibliotecario, decía de la alta política que "no debiera ser sino la suprema ley del bien de la república (lo que los romanos liberales llamaban salus populi); pero en boca de ciertos políticos, la alta-política no es más que un comodín para saltar por lo más alto de la razón y de la justicia, llevando las leyes do quieran reyes, para que estos ó sus ministros logren las más chocantes pretensiones".

Parece que el bueno de Gallardo estaba viendo en directo la actuación de la ministra, especialista en broncas, que pasa de ser sevillana a malagueña y de malagueña a gaditana según el lugar del mapa en que se encuentre y la oportunidad. ¿Cómo estar presentes como protagonistas en dos acontecimientos en los que no ha tenido iniciativa el Partido Socialista? Promoviendo la bulla entre La Pepa y la Constitución que, vaya por Dios, son la misma cosa, según se observe desde la popularidad o la oficialidad.

Pero no. Aquí se trata de meter en el coco de los gaditanos y gaditanas que el puente de la Constitución de Cádiz de 1812 es el puente, no de La Pepa, no de Cádiz, no de la primera Constitución liberal, sino que es el puente de Magdalena, de Román, de Cabañas, de Chaves y, cómo no, de Zapatero. Lo de La Pepa es para despistar a los ingenuos y formar el lío.

El puente, todo puente, cualquier puente es símbolo de unión, de conexión, de vínculo, de lazo fraternal y solidario. Pero no. Como ha sido, es y será el liberalismo español, los protagonistas de este puente y de aquellas Cortes, era preciso desde el socialismo gobernante convertir lo que une en discordia, lo que enlaza en separación.

En eso, y no en otra cosa, ha consistido "la alta política" de unos socialistas aún poco conscientes de que, a pesar del dominio hegemónico que han tenido sobre Cádiz desde 1979, la provincia está entre las últimas en empleo, crecimiento y renta de España y de Andalucía.

El nuevo puente de Cádiz debe ser oficialmente el puente de la Constitución de Cádiz como la Constitución de Cádiz, oficialmente, fue la Constitución de 1812. Y debe serlo porque es un puente, porque se trata de recordar una Constitución y porque aquel primer texto esencial se firmó en Cádiz. Son los hechos. Testarudos, contundentes.

El pueblo de Cádiz llamó "La Pepa" a la Constitución de Cádiz porque le dio la gana y en plena libertad de creación y expresión, pero en el mundo la Constitución de 1812 es la Constitución de Cádiz. No fueron ministros quienes le pusieron La Pepa porque no son los ministros quienes deciden cómo se llaman popularmente las cosas. Eso se llama dominar, intentar dominar. Es el pueblo el que, cuando quiere, sobrenombra a algunas cosas. Eso se llama nominar, nominar libremente, que es algo bien distinto.

Hagamos oficialmente lo que tenemos que hacer, que es respetar los hechos respetando lo que históricamente hicimos, y luego, en la calle, que la gente, que somos todos y no sólo una ministra o un partido, llamemos a nuestro Puente como nos dé la gana

Comentarios
Añadir nuevo Buscar
+/-
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Título:
 
Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

Actualizado ( Viernes, 06 de Febrero de 2009 17:13 )
 

Your are currently browsing this site with Internet Explorer 6 (IE6).

Your current web browser must be updated to version 7 of Internet Explorer (IE7) to take advantage of all of template's capabilities.

Why should I upgrade to Internet Explorer 7? Microsoft has redesigned Internet Explorer from the ground up, with better security, new capabilities, and a whole new interface. Many changes resulted from the feedback of millions of users who tested prerelease versions of the new browser. The most compelling reason to upgrade is the improved security. The Internet of today is not the Internet of five years ago. There are dangers that simply didn't exist back in 2001, when Internet Explorer 6 was released to the world. Internet Explorer 7 makes surfing the web fundamentally safer by offering greater protection against viruses, spyware, and other online risks.

Get free downloads for Internet Explorer 7, including recommended updates as they become available. To download Internet Explorer 7 in the language of your choice, please visit the Internet Explorer 7 worldwide page.